¿El próximo Vaca Muerta? En el NOA tienen lo que necesitan todas las empresas tech?

El país tiene una de las reservas más importantes del mundo del mineral más codiciado por la industria Tech.

Enrique Garabetyan, InfoTechnology

La sigla “Li” es el símbolo del primer elemento metálico que aparece en la tabla periódica y se lo caracteriza como el más liviano de los sólidos. En su forma pura es blando y su color oscila entre plateado y blanco.

Pero el litio representa mucho más que su aburrida definición de manual de química de colegio secundario: hoy su extracción y aprovechamiento es una promesa tecnológica que puede llegar a torcer el destino económico del NOA y convertir a la Argentina en uno de los mayores proveedores globales de una materia prima que está experimentando una demanda explosiva.

Además, a diferencia de lo que ocurre con otros minerales, como el oro y la plata, el litio ofrece la posibilidad de industrializarlo, al menos parcialmente, en forma local, de manera de sumarle valor y multiplicar las posibles exportaciones por cientos de millones de dólares.

¿Por qué extraer y procesar este metal podría convertirse —en los próximos años— en un paradigma económico que iguale, o supere, a lo que hoy es la soja? “Porque el litio tiene un alto potencial electropositivo, lo que le permite ser utilizado en la elaboración de baterías para generar una enorme densidad de energía y potencia por unidad de masa”, define Ernesto Calvo, profesor de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA e investigador del Conicet.

“De hecho, las primeras pilas de litio que presentó la compañía Sony en 1991, son las que permitieron la actual revolución de la electrónica portátil donde el litio cumple un papel clave para el funcionamiento de las baterías que permiten el funcionamiento de teléfonos celulares, cámaras digitales, tablets y notebooks, entre muchos otros dispositivos”, resume quien para muchos es el mayor especialista en la materia en todo el mundo.

Lo cierto es que la demanda global de litio está explotando. Y la razón central es que así como hoy el “ícono” social por excelencia es el iPhone, en un par de décadas lo será Tesla, símbolo del auto eléctrico. “Automotrices tradicionales como Volvo se comprometieron públicamente a que, desde 2019, solo fabricarán autos eléctricos o híbridos y abandonarán los motores de combustión a nafta.

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