Dos amigos de la infancia revolucionan el mercado de los relojes y facturan más de $ 10 millones

La Nación

“Hecho en Suiza” podría dejar de ser la etiqueta más deseada en el mercado global de los relojes. Con la masificación de un lujo más asequible, el “hecho en China” gana terreno entre las marcas que quieren conquistar a los más jóvenes. Una de ellas, que quiere pelear en todo el continente, es la argentina Ábaco, crada por dos amigos de la infancia que emprendieron juntos después de años sin hablarse.

El ingeniero Juan José Marra y el diseñador Felipe Ruiz fueron amigos de la infancia. Jugaron juntos desde que tienen memoria, pero durante un tiempo estuvieron distanciados. En 2017 retomaron contacto por redes sociales después de 15 años: Ruiz ya había emprendido Ábaco y quería disrumpir el negocio de los relojes con buen diseño y precios más bajos. “Tenía una marca pero no una empresa”, recuerda Marra. Ambos venían de trabajar en relación de dependencia, en desarrolladoras inmobiliarias y estudios de diseño.

Ruiz ya estaba enfocado en el branding, el diseño y la comunicación: Ábaco atraía millennials, los jóvenes nacidos entre 1980 y 1995, con sus imágenes cuidadas en redes sociales. Marra, con una maestría en Finanzas, aportó el conocimiento para hacer de la empresa una rentable: el modelo de negocios, decidieron juntos, sería con pocos costos fijos y mucha tercerización. Empezaron haciendo pedidos a China, pero vieron que todo venía muy “commoditizado”, demasiado enlatado.

Con una inversión inicial de U$S15.000, a principios de este años viajaron juntos a Shenzhen, la meca tecnológica china. Tuvieron reuniones con cinco proveedores distintos, se involucraron en el proceso de diseño –“personalizaron” lo que les ofrecían- y entendieron que hacía falta apersonarse para avanzar. Hoy los modelos que venden son minimalistas y similares a los de marcas de “lujo accesible” referentes en Europa y Estados Unidos, como MVMT y Daniel Wellington.

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