Stent

Recibió dos menciones consecutivas (2000 y 2001) en el ranking de las diez patentes que revolucionaron el mundo, elaborado por la revista “Propiedad Intelectual Internacional”.


Esta patente corresponde a Julio César Palmaz, un investigador argentino formado en la Universidad Nacional de La Plata, quien desempeñó actividades en el Hospital Interzonal General de Agudos “Gral. San Martín” y que, actualmente, forma parte del cuerpo docente de la Universidad de Texas, Estados Unidos. Su invención recibió dos menciones consecutivas (2000 y 2001) en el ranking de las diez patentes que revolucionaron el mundo, elaborado por la revista “Propiedad Intelectual Internacional”. Se trata de una malla de acero inoxidable que se expande con la ayuda de un globo y que queda implantada en el paciente para sostener las paredes arteriales y así evitar obstrucciones en el paso de la sangre.

La patente de Palmaz fue objeto de una dura batalla legal en contra de varias compañías productoras de stents. Luego de doce años de litigio, la Corte del Distrito de Delaware en Estados Unidos sostuvo en su fallo que las patentes de Palmaz habían sido infringidas, ordenando el pago de la mayor suma que jamás se haya pagado en la historia de los litigios sobre patentes: 702 millones de dólares.

Julio César Palmaz ha recibido numerosos reconocimientos. Entre ellos, el premio a la excelencia otorgado por la Sociedad Internacional de Cirugía Endovascular en 2002 y el título Honoris Causa de Maestro de la Cardiología Intervencionista de la Argentina en el año 2003.